Salineros de Tomatlán, entre la incertidumbre y la falta de apoyo ante el llamado “desarrollo”

Los salineros de Tomatlán afectados en la zafra del 2021 por el frío mañanero de la temporada que redujo la producción de sal se encuentran en la indefensión que suma la certeza en la continuidad de su tradicional labor por el llamado “desarrollo” que aprobó por el actual ayuntamiento

Luis Vázquez  Lemus, presidente de la cooperativa de salineros que trabajan en la laguna Xola-Paramán, dijo que esta temporada de la producción de sal ha sido severamente afectada por las inusuales condiciones climáticas que experimenta este año el litoral costero del Pacífico-Centro mexicano.

El frío mañanero de la zona retiene y retarda la cuajada de la sal, se demora la cristalización del mineral y el proceso se torna lento; la producción de sal termina con la llegada de la temporada de lluvias que hacen imposible la extracción de sal.

Los productores de sal de Tomatlán se encuentra en mala racha. Por un lado la zafra de este año 2021, de baja producción, se suma a la pírrica producción del 2020 que por una marejada que inundó los campos de extracción mermó en gran medida los números en venta.

Y por el otro lado, tienen encima algo así como un monstruo poderoso e invisible que no saben como enfrentar: el desarrollo turístico que se avecina.

“Está complicado acá en la zona oiga” dice el productor. La incertidumbre que tienen tanto pescadores como salineros es hasta de nerviosismo. No saben qué va a pasar con ellos y su actividad. Vázquez Lemus dice que han recibido consejos de abogados que les “han abierto los ojos, que no les vayan a comer el mandado”…comer el mandado, literal.

El salinero tomatlense dice que la sal que producen en la laguna Xola-Paramán es de gran calidad, mejor que la que producen los productores de Cualata y San Buenaventura en la laguna Cuyutlán en el vecino estado de Colima, sin embargo, carecen de apoyo alguno para la mejor venta de su producto.

La Laguna Xola-Paramán es un sitio Ramsar (Sitio#1768) santuario de tortugas marinas y rodeada de un bosque de manglares de diferentes tipos; un humedal que es casa de innumerables aves residentes y migratorias. Es un una zona lacustre de 775 hectáreas de gran importancia medioambiental.

Las actividades económicas de familias tomatlenses en la extracción de sal y pesca, hoy se encuentra amenazada no solo por la deforestación del manglar y la contaminación de agua a través de agroquímicos, sino también por el desarrollo inmobiliario-turístico de reciente aprobación para el área.

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